Heces fecales y la mejora en el rendimiento deportivo ¿el futuro dopaje en el ciclismo?

bacterias intestinales mejoran el rendimiento en deportistas

Un estudio realizado por la Escuela de Medicina de Harvard demuestra que una bacteria intestinal denominada Veillonella es capaz de mejorar el rendimiento físico en deportistas de élite incrementando su capacidad cardiorrespiratoria.

Para realizar este estudio se utilizó muestras de la heces fecales de 15 deportistas que participaron en la maratón de Boston. Las muestras se tomaron días antes y después de la carrera. Los resultados arrojaron que la cantidad de bacterias del tipo Veillonella había aumentado tras la actividad física intensa.

Este tipo de bacterias intestinales se alimentan del lactato que producimos, la cantidad de lactato aumenta con el incremento de la actividad física y es capaz de llegar hasta el intestino, al aumentar esta cantidad de lactato que alimenta a las bacterias del tipo Veillonella favorece que su población crezca.

Pero la mejora en el rendimiento físico no se genera porque la bacteria se «coma» y elimine el lactato del torrente sanguíneo , sino por una molécula que las bacterias Veillonella producen denominada propionato.

La molécula de propionato incrementa la capacidad cardiorrespiratoria lo que favorece la mejora de la resistencia física durante la actividad deportiva.

Para demostrar esta mejora física varios ratones recibieron muestras de la bacteria Veillonella proveniente de un corredor de maratones, el resultado fue que los ratones mejoraron su resistencia física en un 13%.

Los investigadores estudian la forma de crear capsulas con este tipo de bacterias para mejorar el rendimiento tanto en deportistas como en personas sedentarias, dado que el propionato no solo mejora la capacidad cardiopulomonar, sino que además incrementa el gasto calórico.

De momento los estudios clínicos se ha llevado acabo con ratones, pero en breve comenzarán ha realizarse sobre personas y así poder analizar si este incremento de la resistencia física es extrapolable al ser humano.

Si esto fuese posible como ya anticipa el estudio, se podría abrir una nueva puerta dentro del mundo del dopaje en búsqueda de un mejor rendimiento deportivo incrementando de forma artificial la cantidad de bacterias del tipo Veillonella en los intestinos de los deportistas de élite.