El fin de los tenderos y biomecánicos de la bicicleta. The Right Bike

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Mucho ser habla últimamente de la inteligencia artificial, los robots y las máquinas que están sustituyendo poco a poco la labor que lleva realizando durante décadas el ser humano, y que se estima que durante los próximos 10 a 20 años consigan hacer desaparecer casi el 50% de los trabajos que conocemos y realizamos en la actualidad.

El sector de la bicicleta, en continuo cambio y evolución temporada tras temporada, donde cada vez más la electrónica y la alta tecnología están presentes en muchas de las bicicletas y accesorios que se fabrican a día de hoy, seguramente también le llegue su momento, y muchos de los trabajos asociados al sector ciclista desaparezcan, o en el mejor de los casos, simplemente muten y transformen en nuevas oportunidades laborales.

Las tiendas físicas también tienen los días contados. El auge y la confianza del comprador con las tiendas de bicicletas por Internet y la cada vez más automatización del sistema, que incluso llega a sorprender a muchos clientes que realizan su pedido online un Jueves por la mañana, y el mismo Jueves por la tarde lo tienen en la puerta de su casa listo para disfrutarlo, está haciendo tambalear a muchas tiendas y tenderos físicos.

La ultima novedad que nos llega desde la lejana Nueva Zelanda, la empresa Velogicfit, ha creado una máquina que viene a sustituir la función de una o varias personas encargadas de la venta y asesoramiento en una tienda de bicicletas convencional, pero además, se encarga de medir nuestra fisionomía para darnos las medidas no solo de la talla de la bici que más nos convenga, si no de la altura del sillín y el manillar, la distancia entre ambos y un sin fin de datos gracias a la tecnología de una cámara 3D.

Si ya sabemos que la biomecánica es mucho más que esos tres valores, pero como hemos comentado anteriormente, todo es pura evolución, lo que quiere decir que poco a poco todas estas tecnologías iran avanzando y mejorando hasta conseguir hacerse con los puestos de trabajo que realizan los humanos en la actualidad.

Volviendo a la maquinita, denominada The Right Bike, o La Bicicleta Correcta, está diseñada tanto para facilitar al comprador la información que necesita saber para elegir la bicicleta que mejor le convenga en cuatro sencillos pasos, simplemente pulsando una pantalla táctil.

Pero también para que esta tarea que antes realizaba un tendero, el cual seguramente estuviese ocupado cuando entramos a la tienda, o que no tuviese un buen día, o cualquier otra excusa, sea aún más satisfactoria para el cliente, el cual no tiene ni tan si quiera que gesticular palabra, pues únicamente se comunicará a través de una pantalla táctil y una cámara en tres dimensiones que le reconocerá al instante.

Y si, ahora vamos contigo querido seguidor, internauta y ciclista, a todos nos gusta que nos atienda una persona, que nos traten correctamente y nos escuchen o nos den conversación aunque sea para vendernos una bicicleta de 4000€, pero no estamos hablando de ti, ni de mi, ni de tu amigo de grupeta, esto es global, social, mundial, o como lo quieras denominar.

Que tú y yo prefiramos siempre que nos atienda un ser humano, o que existan las tiendas de barrio y tener una buena conversación sobre ciclismo o política (tiene que haber de todo), no quiere decir que este cambio no se vaya a producir y que las máquinas no nos vayan sustituyendo poco a poco. Una cosa es lo que prefiramos nosotros y otra bien distinta los números. Y los números mandan…

Y tranquilo, la inteligencia artificial avanza poco a poco pero no se detiene, y tiempo al tiempo el que veamos en televisión a un robot comentar el Tour. Seguramente que no se le escapa ningún dato o le falla la memoria como a Perico ;-).

En la actualidad, The Right Bike, es simplemente una pantalla táctil de 32″ con un menú sencillo e intuitivo, al estilo de las pantallas que puedes encontrar en un MacDonald (si, aunque seas ciclista sabes de que te estamos hablando pillín) y un par de pegatinas en el suelo que es donde el cliente deberá colocarse para que la máquina le haga su propio estudio biomecánico.

El menú es sencillo, nos preguntará por que tipo de caminos o carreteras vamos a utilizar la bicicleta, ya sea de carretera o de campo, pudiendo elegir hasta tres terrenos diferentes a la vez, (tranquilo, no tendrás que escribir nada, todo va con fotografías y gráficos que un niño de 2 años comprendería perfectamente), el presupuesto aproximado del que disponemos, y diversos filtros que también podremos dejar a elección del software o personalizar, y nos pedirá que nos coloquemos en sobre las pegatinas del suelo con los brazos y manos extendidos.

En pocos segundos la cámara 3D nos escaneará tomando las medidas de nuestras extremidades y tronco, y nos pedirá que nos acerquemos de nuevo a la ventana mágica.

La máquina buscará en su base de datos todas las bicicletas disponibles según los datos introducidos y los recabados por la cámara, y nos mostrará en pantalla todas las bicicletas en stock que se adecuan a nuestra fisionomía, terreno por el que deseamos pedalear y tipo de ciclista que somos.

Cuando elijamos un modelo en concreto, nos preguntará nuestro nombre y si deseamos imprimir, enviar por correo o simplemente tomar una foto del resumen de nuestra bicicleta ideal.

Esta ficha de la bici de nuestros sueños viene acompañada de todo tipo de detalles, como la altura que tendremos que colocar el sillín, el manillar, etc, y con futuras actualizaciones, seguramente vaya acompañada de que gafas o calcetines pegan más con el color y forma de los tapones de las válvulas de la bici…

Las opciones son infinitas, y por ahora el software está centrado en bicicletas, pero lógicamente esto no se detendrá ahí. Imagina que quieres comprar un culote y no sabes cual elegir, el tarado de las suspensiones, medidas de las ruedas de la bicicleta de montaña ideal, etc.

Bastaría con que te sentases en un sillín para que midiese nuestro trasero, la máquina elegiría la mejor badana para él, y nos mostraría en pantalla todos los modelos, colores y tallas que se adecuen a nuestra fisionomía.

Pero la cosa no quedaría ahí, gracias a la imagen tomada por la cámara, nos mostraría en pantalla como nos quedaría cada modelo de culote, sin necesidad de probárnoslo. Luego nos aconsejaría un maillot a juego, zapatillas, etc etc etc etc… El tema es infinito.

Ahora, multiplica todo lo que has leído anteriormente por una cámara 3D directamente en tu smartphone con tecnología 5G. El resultado, ya no necesitas ni ir a una tienda física, ni ponerte frente a una máquina o robot, ni ir a un mostrador a entregar tu bicicleta ideal. Bastaría ponerte delante de la cámara que tienes en tu propia mano, y voilà, en pocas horas en tu casa. La duda es si llegará en un drone o en una furgoneta de reparto autónoma 😉

Bueno, pues con nuestra bicicleta impresa en un papel (que mal suena esto con tanta tecnología), o en nuestro teléfono móvil, iríamos al tendero, por que todavía existiría alguno, o al mozo de almacén, escanearía un código de barras, y nos entregaría nuestra bici ideal.

¡Bienvenidos al presente!