Cómo organizar una ruta en bicicleta de montaña en condiciones y no morir en el intento

Cuando organizamos una ruta en bicicleta de montaña siempre debemos tener en cuenta varios elementos, para que una bonita y entretenida jornada de bicicleta, no se torne en una experiencia que quisiéramos borrar de nuestra memoria.

Está claro que hay determinadas circunstancias que no podemos controlar, como son los accidentes, pero con un poco de preparación y anticipación, podemos conseguir minimizar los riesgos o ser capaces de ponerles solución de una forma rápida y efectiva.

1-Tú y tus circunstancias

Es muy importante cuando organizamos una ruta, ser muy conscientes de cómo te encuentras a nivel de salud y a nivel de estado físico, porque de ello dependerá la dureza a la que te puedes enfrentar en una jornada de mtb. No podemos pretender si salimos esporádicamente, irnos a la montaña a subir cuatro puertos, con 1500m de desnivel acumulado y 60 km de recorrido. Esto ocasionará en el mejor de los casos que te desesperes, sufras y no disfrutes nada de la ruta, si consigues terminar.

Además si vas acompañado, deberías de conocer a las personas con las que vas y cuál es su nivel, no serias el primero que se deja llevar por la típica frase “tu vente, si estos son unos mataos” y por no llevar la contraria al colega de turno, te ves metido en una ruta de verdadera tortura, no te has puesto a llorar por vergüenza, porque ganas no te faltaban.

2-El tiempo y el clima

Hay que tener muy claro en qué época del año nos encontramos y de las condiciones climáticas del día que queremos hacer la ruta.

Las fechas son importantes porque de eso depende por ejemplo la cantidad de horas de luz que tenemos para hacer una ruta en caso de que se nos complique, en pleno invierno a las 17:00 ya es prácticamente de noche, por lo que tendremos que ajustar muy bien la ruta para no tener problemas en caso de algún incidente, habrá que madrugar.

Lo mismo en verano, una ruta por mitad de la estepa manchega a las 16:00h de la tarde sin sombra tampoco es lo más recomendable para nuestra salud.

No olvidar siempre consultar el pronóstico del tiempo, si te están avisando toda la semana que dan rachas de viento, que la cota de nieve baja y las temperaturas se desploman, no hay que ser muy listo para saber que ese día ir a la sierra a montar en bicicleta no es de las mejores ideas que puedes tener.

Mapa Zona Zero publicado por Alpina

3-Planificar la ruta

Bueno ya hemos hecho una introspección a nuestro yo interior y tenemos claro cuál es nuestro nivel físico y a que nos podemos enfrentar. Ahora toca encontrar una ruta acorde a nuestro perfil ciclista.

Esto es muy facil, te metes en internet y filtras por ruta, nivel medio y que sea circular, te la descargas al GPS y listo. Total, después solo tengo que  seguir una línea que lleva el aparato este que llevo en el manillar.

Esto que acabo de relatar ocurre en un alto porcentaje de rutas que terminan en fracaso absoluto por varios motivos.

Hay que tener claro que una ruta de dureza media no existe, porque lo que para ti es una dureza media, que es ir a la cuesta de tu pueblo y subirla dos veces sin beber agua, para otro es subir dos puertos de montaña sin despeinarse. Mucho cuidado con este punto porque no te puedes fiar de cualquiera que cuelga una ruta de mtb en la red.

Puede ser que incluso no haya subido un track original y ha subido unas líneas que dibujó sobre google maps de memoria y te encuentres en mitad de ninguna parte después de tirarte 3 horas perdido sin saber por dónde continuar.

La mejor fórmula para comenzar a organizar rutas en bicicleta de montaña, es comenzar a conocer primero las rutas que hay en tu entorno y empezar a familiarizarte con cosas como el gps y la cartografía en papel. De esta forma serás capaz de valorar términos como desnivel acumulado, distancias, porcentaje de desnivel y a discernir lo que es un camino bien marcado de una senda.

El campo no es de todos, así que ten mucho cuidado con meterte en fincas privadas porque podrían denunciarte. Precaución si vas a innovar e informate bien de por donde vas a pasar.

Una buena opción es ponerse en contacto con ayuntamientos o centros de información de la zona a la que vayamos a ir, suelen tener información sobre rutas en bicicleta. Si no conocemos muy bien la zona, lo mejor es hacer rutas sencillas sin meternos en mucho berenjenal ya habrá tiempo para explorar e innovar según vayamos conociendo mejor nuestras posibilidades y la del entorno.

4-La bicicleta y demás elementos de supervivencia.

No dejes para el último momento el echarle un vistazo a la bicicleta para ver en qué condiciones la dejaste la última vez que saliste con ella. No serás el primero que llega la hora de irse de ruta  y tiene las dos ruedas en el suelo, lo que supondrá llegar tarde al punto de salida y que por tu culpa el grupo salga más tarde a dar pedales. No nos cuesta nada ser previsores y unos días antes revisar la bicicleta a fondo, y ver si le hace falta pasar por el taller, sobretodo si vas hacer una ruta exigente por terrenos hostiles.

Además de llevar la bicicleta hay una serie de elementos que deberían de acompañarte en toda ruta de montaña.

Una buena mochila de hidratación donde además de agua, deberíamos llevar nuestra correspondiente multiherramienta, bomba, parches, camara de repuesto, un chubasquero, comida, documentación, dinero, pequeño botiquín  y móvil cargado. Seguramente se os ocurran más cosas, pero con esto ya irias bien servido. El llevar estas cosas marcan la diferencia entre quedarse tirado o una simple anécdota de ruta. 

Siempre lleva el casco.

5-Comunicaciones. GPS y Móvil

Ya hemos dicho anteriormente que cuidadito con descargarse rutas de personas que no conocemos, pero si lo hemos hecho o vamos a grabar una ruta deberíamos de tomar una serie de precauciones.

Las apps para usar el móvil tipo Strava, Wikilock, Endomondo etc. están muy bien pero hay que tener en cuenta una cosa, el tener todo el rato el GPS y los datos activos supone un alto consumo de batería de nuestro móvil.

Además si llevamos un soporte en el manillar para poder ver correctamente la ruta que estamos haciendo es muy probable que como nos vayamos al suelo, el móvil quede inservible. Por eso existen los GPS, que además de tener una gran cantidad de funciones es muchísimo más robustos que un móvil, tiene un consumo óptimo de batería y es más preciso. El móvil debe de quedar bien protegido intentando que gaste la menor batería posible y se debería de usar solo para casos de emergencia, nunca sabes cuando te va hacer falta usarlo ni durante cuánto tiempo. Si te has extraviado en la montaña porque ha bajado la niebla y no sabes donde andas, será muy útil para los cuerpos de rescate poder comunicarse contigo. Si resulta que vas a echar mano al movil y te queda un 1% de batería para comunicar un accidente, tendrás un verdadero problema. Mejor no usar el móvil como gps.

Una App que sí deberías llevar instalada en el móvil es Alpify, permite enviar un mensaje de socorro inmediato al 112 con nuestra posición aproximada. Muy útil en caso de accidente y que no puedas ni articular palabra.

Ya que sabemos que ruta tenemos intención de hacer, no está de más, sobretodo si vamos solos, de dejar dicho a alguien a dónde vamos y aproximadamente los horarios que seguiremos.

6-El común de los sentidos

Parece algo obvio, pero la falta de sentido común es uno de los principales motivos por los que nos vemos metidos en problemas la mayoría de las veces.

  • Si no conoces la zona y no sabes por donde vas, no continues.
  • Si ves que el terreno es muy escarpado y supera tu capacidad de conducción sobre la bicicleta, no continues.
  • Si ves que se te está haciendo tarde y como pases al otro lado del valle es probable que se eche el tiempo encima, no continues.
  • Si nada más llegar ves que el tiempo se está complicando, no continues.
  • Si tu o algún compañero de ruta va muy fastidiado, no continues.

Las frases motivacionales las dejamos para otros momentos, cuando vas a la montaña hay que tener claro que es mejor recular y volver al punto de partida, a empecinarse en seguir para adelante, lo único que podemos conseguir es empeorar las cosas.

¿Quieres una frase motivacional ? “Hay más días, que longanizas”.